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Sistema de refrigeración. ¡Cómo evitar sustos!




Como se sabe, el calor producido por un motor de explosión es evacuado hacia el exterior mediante el Sistema de Refrigeración. Como es lógico, a mayor calor ambiental, peor evacuación de la temperatura, de ahí la importancia de revisar este sistema del automóvil en épocas veraniegas y también de ahí la cantidad de averías que se producen en este sentido cuando llegan los tiempos calurosos.
      En época veraniega se suelen juntar diferentes factores en detrimento de la refrigeración, como puede ser una mayor carga del vehículo (maletas y pasajeros), además de una mayor temperatura ambiental,  que si lo sumamos a un atasco  a la vuelta de las vacaciones y a más de 30 grados, tenemos un coctel perfecto para que un sistema de refrigeración mal mantenido pida socorro a la vez que nosotros llamamos a la grúa del seguro.   
      ¿Cómo evitarlo?, Aquí algunas claves básicas:
   - Revisión visual de los manguitos de goma en todo su recorrido. Si existen o han existido fugas, esa zona, suele encontrarse cubierta por una capa blanquecina que procede del líquido refrigerante. Las zonas más problemáticas son las próximas al motor o en zonas de unión a partes metálicas, abrazaderas, etc.
  - Revisar y realizar una limpieza externa del radiador, lavándolo de dentro hacía fuera por ejemplo con agua a presión.  De esta forma se eliminan las hojas, insectos, etc. que se encuentran incrustrados.
  - Analizar el tapón del radiador. Éste debe encontrarse sin incrustaciones de cal, y con sus orificios limpios. Como no suele ser un repuesto caro se puede sustituir directamente si es necesario.
  - Verificar si lo hubiese, el estado del ventilador viscoso (que engancha cuando el coche sube de temperatura) o del electroventilador.
  - Revisar y sustituir si es necesario las correas, ya que estas normalmente, mueven la bomba de agua e incluso, en algunos casos, el ventilador.
  -  Opcionalmente se puede realizar una limpieza interna del radiador, ésto se debería hacer al menos cada 3 años o cuando lo indique el fabricante. Consiste en una limpieza insertando dentro del radiador agua (por ejemplo con una manguera) hasta que ésta salga limpia, o para mayor limpieza usando aditivos específicos. Posteriormente se introduce un nuevo líquido refrigerante en la proporción indicada por el fabricante del vehículo y de buena calidad.
   Con estas directrices podréis viajar seguros y sin sustos

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